sábado, 29 de septiembre de 2007

LA GRAN COSECHA

LA GRAN COSECHA

Durante años he escuchado sobre la gran cosecha de almas que viene en el futuro. En las diferentes congregaciones se hace hincapié en la “ultima Gran cosecha” que tendrá lugar antes del regreso de Jesús a la tierra. He escuchado a muchos predicadores decir que debemos ser participantes de dicho evento o que Dios nos esta entregando la oportunidad de participar en ella y que debemos poner todo nuestro esfuerzo en alcanzar las almas para Cristo.

Incluso dentro de ellas se levantan profetas diciendo que ellos serán participantes de la última gran cosecha y que sus respectivas congregaciones aumentaran considerablemente a través de este movimiento. Durante los años 80 surgió en los Estados Unidos un movimiento conocido como la “década de la cosecha” cuya mentalidad principal fue de hacer crecer la iglesia evangélica tradicional a nivel corporativo. Fue a partir de ese momento que el concepto de mega-iglesias se comenzó a escuchar. Muchas de esas iglesias poseían miles de miembros que comenzaron a albergarse en centros comerciales, restaurantes, centros de convención e incluso estadios.

Aquellos predicadores tradicionales que no se adaptaron a este sistema quedaron rezagados y sus congregaciones fueron dividas. Muchos de los miembros de estas pequeñas congregaciones simplemente pasaban a la membresía de las “grandes iglesias” en lo que se constituyo un masivo migrar de las pequeñas a las grandes iglesias.

Los cultos se convirtieron en centros de entretenimiento que incorporaban lo último en tecnología, butacas reclinables y alfombras para que sus miembros se sintieran confortables. Las predicas parecían disertaciones maestrales de algún motivador personal que de un siervo de Dios. De acuerdo con los “mega-dirigentes” esta era la tan ansiada cosecha de almas que por tanto tiempo habían esperado. Sin embargo, la realidad era otra, lo que constituyo el florecimiento de las mega-iglesias fue nada mas que la transferencia de los miembros de las pequeñas congregaciones a las grandes corporaciones cristianas.

La mala interpretación de la palabra de Dios puede provocar una idea tergiversada del plan de Dios, y esto precisamente, es lo que ha sucedido con el significado de “la cosecha” que se menciona en el nuevo testamento. Miles de cristianos en la actualidad quieren ser participantes de dicha cosecha dedicando tiempo a proclamar la palabra de Dios en países cuyo nivel de pobreza es alarmante. Enseñan a los nuevos creyentes que el evangelio es la salida de sus angustias económicas y problemas de salud; pero al cabo de varios años estos nuevos creyentes se dan cuenta que su situación sigue siendo la misma, de manera que así como miles confiesan a Jesús como salvador de sus vidas, igualmente también otro tanto deja de congregarse o simplemente se mueven a otras congregaciones, decepcionados de no encontrar en sus respectivas iglesias el refugio y la respuesta a sus necesidades.

La cosecha de almas tan anunciada por los predicadores será muy diferente a lo que esperan. Esta cosecha no tiene nada que ver con las “conversiones” de nuevos creyentes sino con el tiempo del fin. Para comprender un poco mejor esta parte veamos lo que sucede en la naturaleza, por ejemplo, un agricultor que se dedica al cultivo del maíz en un territorio especifico puede tener un campo de cultivo muy extenso en el cual siembra y produce una cosecha muy grande que le trae grandes beneficios; por otro lado, un pequeño agricultor con menos recursos económicos posee un campo de cultivo muy pequeño que le produce solo lo necesario para vivir. Ambos dependen de la época de lluvia para comenzar a sembrar; de igual forma, están pendientes del tiempo de germinación, desarrollo de la planta y finalmente de madurez del fruto. Casi simultáneamente ambos agricultores comienzan a segar o cosechar lo que sembraron meses atrás, en ambos casos, la cosecha no depende de que tan grande o pequeño sea el campo de cultivo, sino del tiempo de maduración del fruto.

El proceso es el mismo en ambos casos la mies o el territorio de cultivo requieren un cuidado constante para que la cosecha sea sana y abundante, de modo que se debe arrancar la maleza, quitar las rocas y todo aquello que impida que la semilla germine y produzca fruto. Esta labor la hacen los obreros que conocen su trabajo y que dedican tiempo y esfuerzo a cuidar de la plantación del propietario del terreno.

Cuanto mas gran grande sea el campo mas obreros necesitara para ayudarle en la tarea de cuidar de su cultivo; pero aun con tanto cuidado existen malezas que son imposibles de eliminar por lo tanto es hasta el momento de la cosecha que dicha maleza es cortada y tirada para uso animal o simplemente es quemada.

Esto esencialmente es lo que sucederá cuando el campo de cultivo de Dios este preparado. No dependerá del volumen del terreno, en este caso de la cantidad personas que halla en ese momento en cada congregación sino del tiempo que la cosecha este lista, obviamente, el tiempo para la siega lo determina Dios, no el hombre, por lo cual es importante que comprendamos que lo primordial es la calidad y la cantidad del fruto de cada planta en ese campo. De otra forma que importaría si el campo de cultivo es el más grande en la región si esta lleno de malezas o el fruto esta dañado. Jesús dijo que esperaba que produjéramos buen y abundante fruto “Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego” Mateo 3:10

Como puede observar Jesús no habla de cuan grande sea el terreno sino de la calidad del fruto que ese árbol produce. Veamos otro ejemplo. “O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol”. Mateo 12:33. El buen o mal fruto depende en buena parte del terreno donde ha sido sembrado, si el terreno es fértil el árbol o planta crecerá sin problemas. Pero si el terreno es desértico producirá plantas de mala calidad “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno” Mateo 13:23

Aquí tenemos una clave muy importante para la producción de fruto. Cuando una persona no entiende la palabra de Dios no producirá el fruto esperado; en este aspecto es necesario aclarar que no se trata de personas distraídas en el culto o que no asisten a la clase de escuela dominical; sino al hecho de comprender a cabalidad el plan de Dios en su mente y su corazón. Cuando el cristiano simplemente acepta lo que se le ofrece en el culto dominical sin examinar la palabra de Dios por su propia cuenta, dedicando tiempo para la oración y rogando a Dios por revelación fresca que satisfaga su necesidad por la verdad, no podrá comprender nunca el propósito de Dios; por lo tanto, no actuara en concordancia con ese plan y finalmente su fruto no será aceptado.

Desde hace miles de años la tierra es el campo de cultivo de Dios la cual ha producido una gran cantidad de personas que han cubierto sus expectativas, produciendo fruto bueno y abundante que permanece a lo largo de los siglos. De igual forma durante ese periodo de tiempo hubo muchos que no cumplieron con sus perspectivas porque simplemente no comprendieron su propósito, pero todos ellos, darán cuenta de lo bueno o malo que produjeron en su vida al mismo tiempo.

Por otro lado, para que el campo produzca buen fruto se necesita de personas que cuiden el cultivo. Siervos como Pedro, Juan, Pablo y todos aquellos se mantuvieron fieles a la palabra enseña por Jesús cuidaron de la verdadera doctrina, por consiguiente alimentaron a sus hermanos con fuentes de agua viva que producían por medio del Espíritu Santo. Jesús en una ocasión les dijo a sus discípulos “36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su miesMateo 9:36-39.

La Mies de Dios somos todos los seres humanos que hemos creído que Jesús es el Mesías, pero esa mies necesita de obreros que cuiden de ella para que las malezas no crezcan demasiado y echen a perder el cultivo.

Es importante que aclaremos que el regreso de Jesús en si mismo es la señal que la mies esta madura, “Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura”. Apocalipsis 14:15 Jesús hablo en muchas ocasiones acerca de este evento glorioso, aunque al publico escondió este tesoro de sabiduría hablándoles en parábolas; a sus apóstoles se los reveló. Un claro ejemplo de esto lo podemos ver en la parábola del trigo y la cizaña “24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. 27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? 28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? 29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero” Mateo 13:24-29

Generalmente cuando se enseña sobre la parábola del trigo y la cizaña se menciona que la cizaña es una mala acción que alguien hace, comenta o permite en una situación especifica, esto puede ser un chisme o un comentario que lleva como finalidad dañar al hermano; pero el énfasis de Jesús en esta parábola no es ese, sino la similitud que la cizaña tiene con el trigo; esto es importante si tomamos en cuenta que una es venenosa y la otra es alimento, de modo que aun un agricultor con experiencia podría confundir la una de la otra. Es como ver un campo aparentemente lleno de trigo y el agricultor por supuesto se alegra al saber que obtendrá una gran producción pero al final se dio cuenta que no era trigo sino un montón de maleza inservible que inclusive los animales no pueden comer porque es venenosa, precisamente a eso refiere la escritura, la Cizaña son personas, no acciones

Esto no es una interpretación del texto bíblico, como algunos pudieran insinuar, sino que Jesús fue quien dio la interpretación a sus apóstoles de dicha parábola 36Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo 41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga" Mateo 13:36-43

El tiempo final será el tiempo en que el Señor recogerá el fruto que su mies halla producido, tomara el trigo y lo pondrá a su lado, también cortara la cizaña y la echará al fuego para ser quemada. Existe un detalle muy curioso sobre el trigo y la cizaña que en ocasiones pasa desapercibido y es que el trigo y la cizaña se parecen mucho, de manera que cualquiera podría confundirlos si no los conoce muy bien, especialmente si lo ve a durante su etapa de crecimiento.

En el tiempo de la siega será cortado tanto el trigo como la cizaña aunque ambas se parecen, los segadores, es decir los ángeles conocen la diferencia entre ambas y echaran el trigo en el Granero y la cizaña al fuego. En esta parte es necesario hacer una pausa para aclarar algo referente a los ángeles. Cuando la palabra de Dios dice que los ángeles son los segadores algunos predicadores dicen que se refiere a ellos mismos porque la palabra “ángel” significa “mensajero” y suponen que ellos son los mensajeros de Dios por el simple hecho de predicar la palabra y dirigir una congregación; por lo cual asumen que la “siega” o “cosecha” será llevada a cabo por ellos. Pero aquí Jesús se refiere específicamente a los ángeles que le sirven a Dios, en ninguna parte de la escritura dice que nosotros los humanos seamos ángeles; por lo menos, no mientras no hayamos llegado la resurrección de los muertos. De modo que la siega será llevada a cabo por aquellos que realmente conocen la diferencia entre el trigo y la cizaña, es decir, los ángeles de Dios.

La cizaña esta creciendo juntamente con el trigo y esto es evidente en nuestros tiempos. Supuestos cristianos envueltos en escándalos sexuales, grupos de rock pesado “cristianos”, luchadores “cristianos”, concursos de belleza “cristianos” para poner algunos ejemplos… muestran sin lugar a dudas que la cizaña se ha extendido por todo el mundo. Por donde quiera que vayamos encontraremos ambas gramíneas creciendo, pero llegará el tiempo que la mies madurara, o sea, cuando la plenitud de los gentiles halla entrado comenzará la siega.

En otras palabras el trigo son los Hijos de Dios nacidos de nuevo bautizados en agua, y bautizados por el Espíritu Santo, y es precisamente el Espíritu Santo el sello que hace la diferencia entre los hijos de Dios y los hijos de las tinieblas porque la gran mayoría de aquellos que tienen este sello producirán buenos frutos 15"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?" Mateo 7:15-16 de manera que los falsos profetas se conocen por lo que hacen y no por lo que dicen, esta es la cizaña!!!

Aquellos que piensan mas en las cosas materiales que en Dios son muy parecidos al cristiano verdadero, pero el hecho de "parecerse" no será suficiente delante del Señor 5Porque los que viven conforme a la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu 6Porque la intención de la carne es muerte, pero la intención del Espíritu es vida y paz 7Pues la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede 8Así que, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios 9Sin embargo, vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él” Romanos 8:5-9

Así que el retorno de Jesucristo trae consigo la destrucción de muchos “Pseudo-cristianos” que aparentemente pueden confundirse con los verdaderos, puesto que emplean el mismo lenguaje, se comportan como verdaderos cristianos (¡cuando están frente a los demás!), usan las mismas expresiones y llegan a las mismas congregaciones que Usted y yo, desgraciadamente para ellos vendrá destrucción porque no agradaron a Dios. Cuando la maldad de estos hombres llegue a su máxima expresión el Señor dirá: “Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos”. (Joel 3:13)

Nadie podrá esconderse en aquel gran día porque será algo sobrenatural que estará a la vista de todos los hombres; estos querrán escapar de la ira de Dios pero no podrán (Abdίas 1:2-4) (Nahum 1:5-7) 15Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; 16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? (Apocalipsis 6:15-17)

Es necesario mencionar que este periodo de tiempo será tan corto como terrible, similar al que vivió Egipto “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24:22) cuando Jesucristo aparezca en las nubes llamará a aquellos que fueron predestinados desde la antes de la fundación del mundo para que formen parte de su Reino Celestial (Efesios 1:4).

Jesucristo con voz de Arcángel y con trompeta de Dios enviará a sus ángeles a recoger a sus escogidos “Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro(Mateo 24:31) los escogidos están esparcidos en todas partes del mundo, pero al sonar la trompeta se juntaran todos como la Palabra lo viene anunciando por siglos (Apocalipsis 10:7) es en este momento que Dios separará la cizaña del trigo, uno será tomado y el otro dejado en el mismo lugar reservado para los Hipócritas porque allí será el lloro y crujir de dientes Mateo 24:41-51

La última trompeta es el momento en el cual Jesús vendrá a tomar a sus elegidos, y es el periodo de tiempo que el libro del Apocalipsis describe como la voz del séptimo ángel, es en este tiempo que se llevará a cabo la resurrección y el rapto de aquellos que se sentarán en los tronos a juzgar a las naciones porque “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1 Corintios 15:52)(1 Tesalonicenses 4:16)

Pablo se incluía en este evento porque vivió conforme a la voluntad de Dios, hizo lo que quizás muchos de nosotros jamás hicimos: se esforzaba al máximo por tratar de agradar a Dios y no a los hombres; renuncio a todo cuanto poseía al igual que los demás apóstoles, al grado de decir que ya Jesús le tenia preparada una corona como recompensa al esfuerzo de años de haber cumplido al pie de la letra sus mandamientos. Pablo culminó su carrera de la misma manera que su maestro, es decir, fue asesinado por obedecer la voz de Dios 6Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida." 2 Timoteo 4:6-8

Siendo muy honestos; ¿quien de nosotros tiene la solvencia moral para decir que ha peleado la buena batalla al grado de estar seguro que cumplió con su carrera satisfactoriamente o que ha guardado al pie de la letra los mandamientos de Jesús?... Pablo aseguraba que cuando Cristo volviera él seria uno de los escogidos que recibirían al Señor en el aire; precisamente porque el rapto es la culminación en la carrera de aquellos que agradaron a Dios y que estén vivos en su regreso.

La cosecha es el tiempo en que Dios cortara con la maldad del hombre para siempre, en ese momento aquellos que fueron fieles a Dios serán apartados a la derecha para recibir vida eterna y aquellos que sirvieron de tropiezo a sus hermanos, haciéndolos creer en doctrinas de hombre serán cortados para siempre. El tiempo de la cosecha esta cercano... ¿Estamos preparados?